*Narra Niall.
Todos empezaron a jugar. A mí no
me apetecía. Me senté en el sofá cuando de repente...MI HERMANA. No la he
avisado de la fiesta.
Subí arriba porque con el barullo
de la música no oía nada. Cogí el móvil y la llamé. No contestaba nadie. Llame
otra vez y nada.
Bajé abajo. Estaba preocupado. Mi
hermana siempre está atenta al móvil. No sabe vivir sin él.
Después de unos minutos suena el
móvil. Era mi madre.
*en el teléfono.
Ni- ¿Mama?
M- Hijo...
Ni- Espera, que no te oigo.
Subí rápidamente y me tumbé en la
cama.
Ni- Haber dime mama.
M- Hijo, es tu hermana.
Ni- ¿Que ha pasado?
M- Ayer se fue con esos amigos
que tan poco me gustan y se emborrachó y ahora...
Ni- Ahora que...
M- Está en coma. Tiene un coma etílico.
Ni- ¿Qué? Voy para allí ahora
mismo. ¿Dónde estáis?
M- En el hospital San Diego.
Ni- Ok. En 20min estoy allí.
Bajé lo más rápido que pude. Las lágrimas
recorrían mi rostro. Jenny vino a abrazarme.
J- Cari, ¿Qué te pasa?
Ni- Mi hermana está en coma. Voy
a verla al hospital.
J- Vale. Pero con una
condición...déjame ir contigo. No quiero verte sufrir. Allí estaré yo para
consolarte. Tanto en lo bueno como en lo malo.
Me eché a llorar.
J- Ves a eso es a lo que me refería.
Jenny me dio un abrazo enorme. No
me soltaba. La besé. Necesitaba a alguien en ese momento.
Conseguí pronunciar unas pocas
palabras.
Ni- Enana...gracias por estar a
mi lado siempre.
J- Para eso eres mi novio. Te
quiero mucho furby y estaré a tu lado siempre.
Ni- Y yo a ti...venga vamos.
Nos fuimos a la puerta. Jenny se paró
a decirle a Cris que nos íbamos y montó en el coche.
Tras 20 largos minutos, bajamos
del coche. Le agarré de la mano y fuimos a la recepción.
Ni- Perdone, ¿la habitación de
Noemi Horan por favor?
**- La 407.
Ni- Gracias.
Fuimos rápidamente al ascensor. Yo
no podía hablar. Mi hermana. Mi querida hermana. Podía estar...no Niall no. No
pienses en eso. Tu hermana está bien. Sí, eso, tu hermana se pondrá bien.
Salimos de ese ascensor tan frio.
No me gusta estar en sitios tan cerrados. Pero sabía que el amor de mi vida
estaba ahí conmigo. Y por mi hermana también lo haría.
Entramos a la habitación y allí
estaba ella. Tumbada en aquella blanca cama. No podía parar de llorar. Mire a
Jenny y a ella también se le empezaron a caer lagrimitas por sus hermosos ojos.
Ni- Gorda no llores. Cuanto más
llores tú, yo lloro más.
J- Vale.
Desperté a mi madre que estaba en
el sofá de la habitación.
Ni- Mamaa...
M- Hijo...
Se levantó a abrazarme y acabamos
los dos llorando.



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